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Jubilación

La regla del 4%: convierte el punto de referencia en un plan de jubilación

Una tasa de retirada ofrece un punto de referencia útil, pero el horizonte, la flexibilidad del gasto, la cartera, los impuestos y los gastos puntuales determinan el plan que la acompaña.

La regla del 4%: convierte el punto de referencia en un plan de jubilación article illustration: Una tasa de retirada ofrece un punto de referencia útil, pero el horizonte, la flexibilidad del gasto, la cartera, los impuestos y los gastos puntuales determinan el plan que la acompaña.

Un punto por­cen­tual puede mover el ob­je­ti­vo de ju­bi­la­ción en 200.000 €. Si quie­res re­ti­rar 40.000 € de la car­te­ra du­ran­te el primer año, el 3% exige unos 1,33 mi­llo­nes, el 4% un millón y el 5% 800.000 €.

1,33 M€Ca­pi­tal para 40.000 € al 3%
1,00 M€Ca­pi­tal para 40.000 € al 4%
800.000 €Ca­pi­tal para 40.000 € al 5%

Define qué sig­nifica el 4%

El aná­li­sis de Wi­lliam Bengen de 1994 partía de una re­ti­ra­da ini­cial sobre la car­te­ra y au­men­ta­ba el im­por­te en euros con la inflación.[1] Con un millón de euros y una tasa del 4%, re­ti­ras 40.000 € el primer año. Con una inflación del 3%, re­ti­ras 41.200 € el se­gun­do.

Ese método difiere de re­ti­rar el 4% del saldo actual cada año.

Gasto real fijo

Em­pie­zas con el 4% de la car­te­ra ini­cial y au­men­tas el im­por­te en euros con la inflación. El gasto man­tie­ne mejor su poder ad­qui­si­ti­vo, aunque la tasa sobre el saldo puede subir des­pués de una caída.

Por­cen­ta­je del saldo actual

Re­ti­ras un por­cen­ta­je fijo de la car­te­ra de cada año. El gasto puede caer con fuerza des­pués de una pér­di­da, aunque la fór­mu­la evita agotar la car­te­ra por re­ti­ra­das en el modelo puro.

Indica siem­pre el método cuando hables de una tasa de re­ti­ra­da.

Amplía el ho­ri­zon­te y cambia la es­tra­te­gia

Bengen ana­li­zó datos his­tó­ri­cos de Es­ta­dos Unidos. Cooley, Hub­bard y Walz es­tu­dia­ron tasas del 3% al 12%, varias mez­clas de ac­cio­nes y bonos y pe­rio­dos de 15 a 30 años. Ambos es­tu­dios ex­clu­ye­ron im­pues­tos y costes de transac­ción.[1][2]

Un plan FIRE que em­pie­za a los 40 puede ne­ce­si­tar 50 años. Un ho­ri­zon­te más largo añade años de gasto y más opor­tu­ni­da­des de atra­ve­sar mer­ca­dos dé­bi­les, inflación alta o gastos pun­tua­les.

Para un gasto anual de 40.000 € y una ren­ta­bi­li­dad real cons­tan­te del 3%, el ca­pi­tal ne­ce­sa­rio sigue esta fór­mu­la:

P=W1−(1+r)−nrP = W\frac{1-(1+r)^{-n}}{r}
Capital para un gasto real fijo
784.000 €30 años con un 3% real cons­tan­te
925.000 €40 años con un 3% real cons­tan­te
1,03 M€50 años con un 3% real cons­tan­te

Este modelo uni­for­me no tiene vo­la­ti­li­dad y no de­mues­tra una tasa segura. Mues­tra por qué el ho­ri­zon­te cambia el ca­pi­tal ne­ce­sa­rio.

Una regla de gasto flexi­ble puede ayudar des­pués de una caída. Si tu pre­su­pues­to de 40.000 € in­clu­ye 8.000 € de viajes, puedes re­cor­tar 5.000 € du­ran­te un año des­pués de una pér­di­da del 20%. Define la regla antes de ju­bi­lar­te.

Ob­ser­va el riesgo de se­cuen­cia con ren­ta­bi­li­da­des reor­de­na­dasSigue a dos ju­bi­la­dos con el mismo pa­tri­mo­nio y la misma serie de ren­ta­bi­li­da­des mien­tras las re­ti­ra­das se­pa­ran sus re­sul­ta­dos.

Añade tus flujos de caja reales

Una tasa del 4% no puede co­lo­car una re­for­ma de 50.000 €, ini­ciar una pen­sión a los 67 o cal­cu­lar los im­pues­tos de cuen­tas dis­tin­tas. Pon cada evento en la línea tem­po­ral.

La tasa tam­po­co des­cri­be la car­te­ra. Una car­te­ra con más renta va­ria­ble puede au­men­tar la ren­ta­bi­li­dad es­pe­ra­da y pro­fun­di­zar las caídas. Una car­te­ra con menos vo­la­ti­li­dad puede re­du­cir los des­cen­sos y ofre­cer menos cre­ci­mien­to es­pe­ra­do. La tasa de re­ti­ra­da y la dis­tri­bu­ción de ac­ti­vos deben en­ca­jar.

Separa las re­ti­ra­das brutas del gasto neto. El país, las cuen­tas, otros in­gre­sos y la com­po­si­ción de cada re­ti­ra­da de­ter­mi­nan la di­fe­ren­cia fiscal.

Es­cri­be los su­pues­tos junto a la tasa

Anota «re­ti­ra­da ini­cial del 4%, gasto ajus­ta­do por inflación, ho­ri­zon­te de 45 años, car­te­ra ele­gi­da, pen­sión desde los 67 años e im­pues­tos mo­de­la­dos por cuenta». La des­crip­ción te dice qué debes probar.

Con­vier­te el punto de re­fe­ren­cia en una pro­yec­ción

  1. Fija la fecha de ju­bi­la­ción y el ho­ri­zon­te.
  2. In­tro­du­ce el gasto esen­cial y dis­cre­cio­nal por año.
  3. Añade pen­sio­nes y otros in­gre­sos cuando co­mien­cen.
  4. Coloca los gastos pun­tua­les y los im­pues­tos.
  5. Elige la dis­tri­bu­ción de ac­ti­vos y las hi­pó­te­sis de ren­ta­bi­li­dad.
  6. Prueba reglas de re­ti­ra­da fijas y flexi­bles.
  7. Simula ren­ta­bi­li­da­des dé­bi­les cerca de la ju­bi­la­ción.
  8. Compara el re­sul­ta­do con una ju­bi­la­ción pos­te­rior o un gasto menor.

Fignis te per­mi­te cam­biar una de­ci­sión y man­te­ner el resto del modelo es­ta­ble. Com­pa­ra una tasa ini­cial del 3,5% con el 4%, o un gasto fijo con un re­cor­te des­pués de una caída.

Usa el 4% para es­ti­mar un ob­je­ti­vo y el 3% o el 5% para medir sen­si­bi­li­dad. Des­pués deja que las fechas, los flujos de caja y las prue­bas de estrés de­ci­dan si el punto de re­fe­ren­cia encaja en tu vida.

Re­la­cio­na la tasa con tu ob­je­ti­vo FIRECom­prue­ba cómo una sola cifra de FIRE com­pri­me pen­sio­nes, im­pues­tos, vi­vien­da, cam­bios de gasto y riesgo de mer­ca­do.
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